La ambición mató al ratón.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Incluso el día más largo tiene un final
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
A confite de monja pan de azúcar.
El comedido sale jodido.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Dale con que va a llover.
El agua va siempre al río.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Más vale poco que nada.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Ponga agua en su vino.
Por las faldas se sube a las montañas.
Mira antes de saltar.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Con el metro que midas, te medirán.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Tener un hambre de lobo.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Cartas cantan.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Al rey muerto rey puesto.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El que se casa, por todo pasa.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
El abad canta donde yanta.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.