Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Dios los cría y el diablo los junta.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Es como llevar leña para el monte.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Amor breve, suspiros largos
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
La mejor leña está donde no entra el carro.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Más ven cuatro ojos que dos.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Invierno frío, verano caluroso.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Una abeja vale más que mil moscas
Con azúcar o miel, todo sale bien.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Lo bien hecho bien parece.