Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Juan Segura vivió mucho años
Ser el último orejón del tarro.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Pies fríos, corazón caliente.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Un lago se forma gota a gota.
El enano ve gigantes por todas partes.
La moda no incomoda.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Deja al menos un huevo en el nido
El invierno no ha pasado hasta que Abril no ha pasado.
No da un tajo ni en defensa propia.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Despedida de borrachos.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
No se debe escupir al cielo.
Amor grande vence mil dificultades.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
A más beber, menos comer.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.