Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
La alegría da miedo
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Las armas las cargan el diablo.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Solano, ni en invierno ni en verano.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Donde no hay harina todo es mohína.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Más dañado que agua de florero.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
En todas partes se cuecen habas.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Al invierno, no se lo come el lobo.
La suerte es de los audaces.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
De casi no muere nadie.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
No hay refrán que no sea verdadero.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Pastelero a tus pasteles.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
A nadie le amarga un dulce.
Tarde piaste pajarito.
Ahí está la madre del cordero.
Un clavo saca a otro clavo.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.