Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Estoy que no me calienta ni el sol.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Pequeña hacha derriba un roble.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Abril, deja las viñas dormir.
El follo del santo, no hiede tanto.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Arte para lograr es el dulce hablar.
De hoy a mañana se cae una casa.
En poca agua, poco se navega.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Como es la mujer, así es la casa.
La buena cena, temprano suena.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El cebo oculta el anzuelo.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Pan con queso sabe a beso.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
En carrera larga hay desquite.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Hacer una cosa contra viento y marea.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
No le pidas peras al olmo.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.