El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Dar palos de ciego.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Camino malo se anda ligero.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Oir a todos, creer a pocos.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Atrás viene quien las endereza.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Esto es pan para tu matate.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
La muerte todas las cosas iguala.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Estos son polvos de aquellos lodos.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Donde humo sale, fuego hay.
Galga salida, a liebre parida.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.