Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Estar como las putas en cuaresma.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Febrerillo, mes loquillo.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Como es el padre, así es el hijo.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Una obra acabada, otra empezada.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Júntate, que junto estabas.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Cada uno es artífice de su ventura.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Ojo al parche.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
La mala vida acaba en mala muerte.
No hay mayor tontería que reñir.