Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Suerte, y al toro.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Más vale maña que fuerza.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Santo Tomás, una y no más.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
La felicidad no es cosa de risa
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
La ocasión es la madre de la tentación.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
De tal palo tal astilla.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Moza franca, bien juega el anca.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
El ave canta aunque la rama cruja.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.