El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Bolsa llena, quita las penas.
Donde hay amor, hay dolor.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Ponerse la tapa en la cabeza
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
A la vejez aladares de pez.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
La vida es un deber a cumplir
Campo florido, campo perdido.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Bendita la casa que a viejos sabe.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Para prosperar, madrugar.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
La monotonía genera aburrimiento
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Juego y bebida, casa perdida.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
El que apurado vive, apurado muere.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Salud y fuerza en el canuto.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Los pensamientos no tienen fronteras
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Sin un duro, no ha futuro.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.