Mujer que se queja, marido que peca
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
El tiempo es el mejor consejero
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
A la de tres va la vencida.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
No es posible defenderse del aburrimiento
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Las acciones revelan las pasiones
Esta lloviendo sobremojado
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Al pan pan y al vino vino.
Donde mores no enamores.
Quien no arde en llamas no inflama
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Boda y mortaja, del cielo baja.
El tiempo es oro.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Las boñigas de los caballos no son higos
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
El hábito no hace al monje.
En el refugio del otro vive cada uno
Freír todo el arenque para comer las huevas
Adonde no te llaman, no vayas.