El que mal anda, mal acaba.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Nadie se muere dos veces.
Una palabra deja caer una casa.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
La mujer es gente en la letrina.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Haz el bien y olvídalo.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
No hagas mal y no habrás miedo.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
No hay más araña que la que teje.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Que cada cual espante sus pulgas.
Al mal circo le crecen los enanos.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Más vale odiado que olvidado.
Para vos me peo y para otro me afeito.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Lo que fuere sonará.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.