El tiempo no perdona a nadie.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Eso pasa en las mejores familias.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Jugar bien sus cartas.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Apaga la luz, Mañosón!
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
La envidia es una mala consejera.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
El dinero no compra la felicidad.
Hacer la plancha.
El que come y canta algún sentido le falta.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Hay que predicar con el ejemplo.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Comida hecha, amistad deshecha.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Alabar y callar para medrar.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
De lo que se come se cría.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Que aproveche como si fuera leche.
Ni lava ni presta la batea.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Padre diestro, el mejor maestro.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.