Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Cuando no se puede segar, se espiga.
A gran salto, gran quebranto.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Con las buenas palabras nadie come.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
A más oro, menos reposo.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Es más entrador que una pulga.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Quien se quemare, que sople.
No eres más bruto porque no eres más grande.
Cielo a corderos, agua a calderos.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.