Culos conocidos, a cien años son amigos.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
A tal puta, tal rufián.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
La casa caída, el corral agrandado.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
En Octubre, de la sombra huye.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
No hay majadero que no muera en su oficio.
El que no se embarca, no se marea.
Poco mal y bien quejado.
Hacer favores, empollar traidores.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
El uso es maestro de todo.
Al bobo, múdale el juego.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Oro es, lo que oro vale.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Canten calandrias o les apachurro el nido.