Aquel pregona vino y vende vinagre.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
La ingratitud embota la virtud.
Haz lo que haces.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Cuídate si quieres que Dios te proteja
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
De desgraciados está el mundo lleno.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Hacer un viaje y dos mandados.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
El buen libro de las penas es alivio.
El diablo está en los detalles.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
De todas maneras, aguaderas.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Luna con cerco, lluvia y viento.
La fruta madura se cae sola.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
O faja o caja.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.