Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Mal duerme quien penas tiene.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Borracho que come miel, pobre de él!
En la unión está la fuerza.
Hablando mal y pronto.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
La ignorancia es madre de la admiración.
A casa de tu tía, más no cada día.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Dar al olvido.
El hambre aguza el ingenio.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
De esta capa nadie se escapa.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
No hay altanería que no amanece caída.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Bienes y males, a la cara salen.
Al endeble todos se le atreven.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.