Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Vivir juntado es igual que casado.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Que bailen los que están en la fiesta.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
A dineros dados, brazos quebrados.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Ninguno nace maestro pero se hace con el tiempo.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
La avaricia rompe el saco.
El amor no respeta a nadie
Oveja que mucho bala, poco mama.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Amor de lejos contentos los cuatro.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Quien come aprisa, come mal.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El peligro que no se teme, más presto viene.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Nadie nace maestro.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.