De amores el primero, de lunas las de enero.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Buenas cuentas, conservan amistades.
Cuando tu ibas, yo venia.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Mucho gana quien no Juega.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
La esperanza es la última en morir.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Me cayó como patada en la guata.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
A la hija muda, su madre la entiende.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Los hijos heredan las culpas de los padres
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Pan no mío, me quita el hastío.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Más feliz que marica con dos culos.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Los celos son el gusano del amor.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Decir bien y obrar mejor.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
El que no cojea, renquea.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.