El silencio no ha sido jamás escrito.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
A fin de año, remienda tu paño.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Del mal vino, buena borrachera.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
A bestia loca, recuero modorro.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Ave por ave, el carnero si volare.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Cruz y raya, para que me vaya.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Casa en canto, y viña en pago.
A barbas honradas, honras colmadas.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Ganar, poco vale sin guardar.
A marido ausente, amigo presente.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Guardas bien y no sabes para quien.
Quien de verde se viste bonita se cree.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Madre muerta, casa deshecha.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
El rostro es el espejo del alma.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Acá como allá, y allá como acá.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.