De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Jurar como carretero.
Cosa muy querida, presto perdida.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Al hombre valiente, espada corta.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Una gran ciudad es un gran desierto.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
El que nace capacho, muere serón.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Un yerro, padre es de ciento.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Si prometes y no das, mal vas.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Buen oficio es no tener ninguno.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Del que jura, teme la impostura.
Quien lo hereda no lo hurta.
Un deber fácil no es un deber
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
A buen hambre, no hay pan duro.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
A más vivir, más sufrir.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
A buen salvo está el que repica.