Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Son muchos los hijos del muerto.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Junta de pájaros, agua segura.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
El amor, de necios hace discretos.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Si truena es porque va a llover.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Írsele a uno el santo al cielo.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Intelecto apretado discurre que rabia.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.