El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
El que llega tarde, no bebe caldo
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Amor nunca dice basta.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Los bellos caminos no llevan lejos.
La muerte, al pobre no se atreve.
Ávila, santos y cantos.
El mejor sol es el que calienta hoy
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
La verdadera amistad es inmortal.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
La jodienda no tiene enmienda.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Propagación mear no espuma.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.