Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Las palabras se las lleva el viento.
Vida sin amor, años sin verano
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
El tiempo lo arregla todo
La suerte es de los audaces.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Los mejores consejos, en los más viejos.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Quien tenga tiempo que no espere
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Remo corto, barca pequeña.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Valor y querer, facilitan el vencer.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Más vale que sobre que no que falte.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Por una alegría mil dolores
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Mañana te lo dirá la vida.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Quiéreme poco pero continúa
No hay como la casa de uno
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
No hay refrán que no sea verdadero.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Un muerto hablando de un ahorcao.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
El perfume bueno viene en frasco chico