Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Roer siempre el mismo hueso
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
A otra cosa mariposa.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Refran viejo, nunca miente.
Para ser bella hay que ver estrellas
Alegría y desgracia no son eternas
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Amigos pobres, amigos olvidados
El corazón y los ojos nunca son viejos.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
La puerca tira del tapón
Nunca es tarde si la dicha es buena.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Poca cuadrilla, vida tranquila
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Viejos los cerros y reverdecen
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Lo barato cuesta caro
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Las penas de amor las quita el licor
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
La fantasía es la primavera del alma
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.