Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Cuando el pobre lava, llueve.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Viajar con un amigo hace amar la vida
No seas amigo de los necios.
Nunca para el bien es tarde.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
El triunfo de los crueles es breve
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Quien te aconseja comparte tu deuda
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.