Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
El que no cojea, renquea.
Hijo ajeno, candela en el seno.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Qué es una raya más para el tigre.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Hablar en plata blanca.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Beber con medida alarga la vida.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
De noche todos los gatos son negros.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
En enero, enciende la abuela el brasero.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
La mala cama hace la noche larga.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Noche toledana. (Irse de farra).
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.