Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Casa no hará, quien hijos no ha.
A la madrastra, el nombre le basta.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Culos conocidos, a cien años son amigos.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Cuidado con la adulación
Mala noche y parir hija.
Hablar más que lora mojada.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Unos mueren para que otros hereden.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
A casa de tu tía, más no cada día.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Quien hijo cría, oro cría.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
A hurón cansado, madriguera nueva.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.