Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Encontrar al perro en la olla
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Quien mucho da mucho recibe.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Necio que calla por sabio que pasa.
De necios es huir de consejos.
Año tardío, año medio vacío.
Necio es quien con necios anda.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Al loco y al fraile, aire.
La vida es un juego.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Ni cenamos ni se muere padre.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Tu hablar te hace presente.
Moro viejo, mal cristiano.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Me cayó como patada en la guata.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.