Si no vas a planchar, no arrugues.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Espéjate para que veas cómo eres.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Magra olla y gordo testamento.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Quiéreme poco pero continúa
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Leerle a uno la cartilla.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Fue por lana y salió trasquilado.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
A donde las dan, allí las toman.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
De esa manera, mi abuela.
Chancho limpio nunca engorda.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Hazte la fama y échate a la cama.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Al viejo pelele, todo le duele.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Año de hierba, año de mierda.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Lo estancado se pudre.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Hoy por ti, mañana por mí
Entre padres y hermanos no metas tus manos.