A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Reniego de señora que todo lo llora.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Si hay miseria, que no se note
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Inflama más la comida que las musas
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
La vida es un deber a cumplir
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
La barca pasa, la orilla queda
Hablar por referencias es casi mentir.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Tras de corneados ? Apaleados.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Quien tiene arte va por todas partes.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Ya me cansé de descansar.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Guagua que llora mama.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
No saber de la misa la media.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Riña de amantes, agua referescante.
Quien no se arriesga no conquista