Ya saliste con el chancho al hombro.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Dios aprieta pero no ahoga.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Madre muerta, casa deshecha.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Los pensamientos no pagan peaje
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Buenas palabras, cantar de cigarras.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Al asno no pidas lana.
Quien ríe y canta su mal espanta
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Espéjate para que veas cómo eres.
Vencer no es vergonzoso