El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Pueblo chiquito, campana grande.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Arca abierta al ladrón espera.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
El que venga atrás que arree.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Quien hace malas, barrunta largas.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
A chico caudal, mala ganancia.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
El toro y el melón, como salen, son.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
No te metas en querellas ajenas.
La virtud ennoblece.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
El que del campo viene, cenar quiere.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
El que mucho escoge poco coge.
Mal huye quien a casa torna.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Más se junta pidiendo que dando.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
El que no te ama, burlando te difama.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
El que mucho habla, mucho yerra.