En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Ni para carga ni para silla.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Ante la duda, abstente.
Beber y comer buen pasatiempo es.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Ir muy lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Cielo estrellado, tiempo variado.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Cama de novios no la tienen todos.
Cuanto más alto se sube, más grande es la caída.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Casa hecha y mujer por hacer.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Saber es poder.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
El amor todo lo vence.
A medida del santo son las cortinas.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Duro de cocer, duro de comer.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Arca abierta al ladrón espera.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Boca que no habla, Dios no la oye.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
El oro hace poderoso pero no dichoso.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.