Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Cambio de costumes, par es de muerte.
No hagas trampa en que caigas.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Más mueren de hartos que de faltos.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
No te alabes antes de que acabes.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Me cortaron las piernas.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Por la boca muere el pez.
La que no baile, de la boda se marche.
Cada cual mire por su cuchar.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Al catarro, con el jarro.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Los medicos también se mueren.
Quitar la leña debajo de la caldera.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Hay más días que ollas.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Agua que huela, no la bebas.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.