De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Perro que ladra no muerde.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Primero mis dientes y después mis parientes.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Quien se va, vivo y muerto está.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Un mal pequeño es un gran bien.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Cada raposa mira por su cola.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
A tal señor, tal honor.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Artero, artero, más non buen caballero.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Ninguno nace maestro pero se hace con el tiempo.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Hay desgracias con suerte.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Agua de llena, noche de angulas.