Al niño que llora le dan pecho.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
De tus herederos, sé tu el primero.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Dame rojura y te daré hermosura.
A cada lechón le llega su noche buena.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
El sabio calla, el tonto otorga.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
El abad canta donde yanta.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Más vale odiado que olvidado.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Contra gustos, no hay disgustos.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El que a burros favorece, coces merece.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
No hay duelo sin consuelo.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Las damas al desdén , parecen bien.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
A donde fueres haz lo que vieres.
Buena fama, hurto encubre.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.