A su tiempo maduran las brevas.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Al ingrato con la punta del zapato.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Despacito por las piedras
Quien siembra si llueve, el día pierde.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Dos capitanes hunden el barco.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Ahora adulador, mañana traidor.
Antes de que acabes, no te alabes.
Estar armado hasta los dientes
Quién más te quiere, te hará llorar.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
De tal palo tal astilla.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Hombre prevenido vale por dos.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Del odio al amor hay solo un paso.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
El mundo está vuelto al revés