Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
El que no cae no se levanta.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El buen hijo a su casa vuelve.
El gozo en el pozo.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Cada gorrión tiene su corazón.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Una golondrina no hace verano.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Hijo mimado, hijo malcriado.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Echar confites a un cochino, es desatino.
El buen traje encubre el mal linaje.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
La manda del bueno no es de perder.
Aire gallego, escoba del cielo.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
No te alabes antes de que acabes.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Bueno es caer para más valer.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.