Nada es bello excepto la verdad
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
La obra alaba el maestro.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Del ahogado, el sombrero.
No ser escaparate de nadie.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Quien mucho da mucho recibe.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Cojo con miedo, corre ligero.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Más vale tarde que nunca.
Hablando la gente se entiende.
La democracia también genera hombres deshonestos
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
La alegría todo mal espanta
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Más vale una mala boda que un buen entierro.
A gallo viejo gallina joven.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
La belleza es un reino que dura poco
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Hay más refranes que panes.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Donde manda el amo se ata la burra.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.