El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
El que vende un caballo es porque patea.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Quien debe y paga, no debe nada.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Yo que callo, piedras apaño.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Quien lo comió aquél lo escote.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
A mejor cazador se le va la paloma.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Quien nada hace, nada teme.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
No arrojes margaritas a los puercos.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Hombre canoso, hombre hermoso.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
La zorra no se anda a grillos.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Arca abierta al ladrón espera.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
La madurez solo se vive una vez.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
A gran seca, gran mojada.
Los casados, casa quieren.