Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Hermano mayor padre menor.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Hoy no se fía, mañana sí.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Caridad con trompeta, no me peta.
Puta me veas y tú que lo seas.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Comer arena antes que hacer vileza.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Dádiva forzada no merece gracias.
Carne a carne, amor se hace.
Año de brevas, nunca lo veas.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Del mirar nace el desear.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Dar palos de ciego.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Boca con boca se desboca.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.