Ayatola no me toques la pirola.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
El que se enoja pierde.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
A medida del santo son las cortinas.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
El que con lobos anda a aullar aprende.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Aceite y vino, bálsamo divino.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Vivir es morir lentamente.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Por la boca muere el pez.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.