Es mejor un feo hago que un hermoso haré
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Como hormigas en la sartén al fuego.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Nada es bello excepto la verdad
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Gloria mundana es gloria vana.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Ponga agua en su vino.
Al mal paso, darle prisa.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Las acciones revelan las pasiones
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Atender y entender para aprender.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Aire gallego, escoba del cielo.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Vicio no castigado crece desatado
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Tentar la huevera a las gallinas
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
La virtud en sí es un premio
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.