Los pies van donde va el corazón
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
No me tientes Satanás.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Una abeja vale más que mil moscas
Mucho ruido y pozas nueces.
Donde hay duda hay libertad.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Ser feliz como pez en el agua
No hay sustituto para la experiencia.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Juan Segura vivió mucho años
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Cuanto más primos, más adentro.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Un deber fácil no es un deber
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
La comprensión siempre llega más tarde.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego