Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Qué es una raya más para el tigre.
Mira antes de saltar.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Un amigo vale cien parientes
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Creerse el papá de los helados.
Casa vieja todo es goteras.
No hay como la casa de uno
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Adonde no te llaman, no vayas.
Amigo de todos, loco con todos
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
A los tontos no les dura el dinero.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
No te asombres por poca cosa.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Esto es pan para tu matate.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Voy a ir hacer un mandado.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.