Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
El amor, de necios hace discretos.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Para buena vida, orden y medida.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
El miedo guarda la viña.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Cada uno canta como quiere.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Baila más que un trompo.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
A bien se llega quien bien se aconseja.