Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Moza reidora, o puta o habladora.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Obra acabada, maestro al pozo.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Hacer de su capa un sayo.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Hoy arreboles, mañana soles.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Buscarle la quinta pata al gato.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Los mejores pilotos están en tierra.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.