Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Más fea que un carro por debajo.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Quien no arde en llamas no inflama
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
De padres gatos, hijos michinos.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Hacer de un camino, dos mandados.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Lo de balde es caro.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Más sabe una suegra que las culebras.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Bailaré según tu música.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Las palabras no cuestan plata.
Para conservar amistad, pared en medio.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El aburrimiento es una desgracia
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
El que nada debe nada teme.