Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Cuidado, que el diablo es puerco.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
La suerte nunca da, solo presta.
Si vas para volver, no vayas.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Vino y mujer, te ponen al revés.
El que no te ama, burlando te difama.
Mejor prevenir que lamentar.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Bondad con hermosura, poco dura.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Hermano mayor padre menor.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
La buena cena, temprano suena.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
El mejor suegro, vestido de negro.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
El interés mata la amistad
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Por el árbol se conoce el fruto.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Casa oscura, candela cuesta.
Lo que haces, encuentras.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
A la madrastra, el nombre le basta.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Con las buenas palabras nadie come.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
No hay amor sin dolor.