Si un árbol cae, plantas otro.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Pan tierno, casa con empeño.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Mudarse por mejorarse.
La muerte regalos no prende.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Enero desaloja las camas
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Honra merece el que a los suyos se parece.
No te metas en querellas ajenas.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
La curiosidad mató al gato.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
A mucho vino, poco tino.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
El gañán y el gallo, de un año.
La obra alaba el maestro.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.